Son sólo sueños Domingo, sep 16 2012 

Un día tan tranquilo y alegre hasta el momento de dormir. Un sólo sueño puede cambiar toda una vida, un sueño tan real y tan vivido, una pesadilla que aquel niño nunca olvidará. Él era un niño como cualquier otro, reía, imaginaba, jugaba. Era miedoso y tímido, lo normal para la edad, pero no para haber sentido ese terrible miedo.

Acostado caliente dentro de las cobijas vestido con solo un pantalón corto, miraba de frente la puerta pensando en el día que acababa de terminar hasta que cayó en un sueño profundo.

Un par de horas después despertó en la misma posición en la que se había quedado dormido, con una pequeña diferencia, la puerta estaba abierta. Miró al pasillo que daba de frente al cuarto y pudo ver una sombra borrosa que se iba aclarando mientras se acercaba a la puerta rápidamente. De pronto ya estaba a unos pasos de la cama y pudo ver solo una capa negra larga vestida por algo sin rostro. Sintió un miedo increíble e intentó moverse pero “la sombra” se reclinó y quedo a sólo unos centímetros de él y tras un movimiento veloz apreció el resplandor de la luna reflejado sobre la hoja de un cuchillo curveado y largo. Quedó paralizado con esa imagen, ni un sólo sonido puedo salir de su boca.

Lentamente el cuchillo se deslizaba por su garganta y una sensación de dolor y desesperación le hizo despertar. “La sombra” desapareció pero aún después de haber salido de la pesadilla el dolor continuó y el fío del cuchillo siguió avanzando por su garganta. Intentó moverse y pedir ayuda pero no tenía voz para gritar ›¡mamá!‹ y al moverse el dolor aumentaba al sentir más presión del cuchillo. Todo como si el cuchillo estuviera realmente presente.

Esperó a que esa sensación pasara por todo el cuchillo y así el dolor terminó y se pudo mover. Con la poca fuerza que le quedaba, tembloroso y seguramente pálido, corrió sin voltear atrás alumbrado por la luz de la luna hasta el cuarto contiguo donde dormían sus padres. Se acercó ­a su madre y con un susurro y un ligero empujón la despertó

— ¿Qué pasa? ¿Qué tienes? ― Y él sólo echó a llorar y abrazó a su madre. Después de haberse calmado un poco la madre se paró de la cama y encendió la luz.

― Voy a traerte un poco de agua ― Su madre salió de la habitación y se sentó en la cama observando a todos lados tallándose las manos sudorosas, nervioso atentó de cualquier ruido o movimiento.

― Toma, y acuéstate aquí. Tranquilo ― Asintió con la cabeza y se recostó a su lado.

Pasaron pocos minutos y su madre ya estaba dormida pero él daba vueltas en la cama, miraba la puerta e iba recordando el ataque por parte de su subconsciente de apenas minutos atrás. Y así paso las próximas horas de la noche consolándose a sí mismo para calmarse y poder conciliar el sueño hasta que el cansancio abatió al miedo.

Los días siguientes dormía con la puerta abierta y miraba con miedo durante horas el pasillo, despertaba un mínimo de 5 veces durante la madrugada y entre sueños imágenes perturbadoras le venían a la mente. A partir de ese día le tiene miedo a la obscuridad y a la soledad, escucha ruidos cuando no hay nadie y ve sombras en miedo de la noche; y hoy sigue durmiendo tallándose las manos mirando la puerta esperando a “la sombra” que hace ocho años lo decapitó.

Mi Cinderella: Mi Dulce Dulcinea Lunes, ene 16 2012 

Oh linda cinderella
oh mi dulce, dulce Dulcinea.
 
Ejemplo de belleza,
encanto en desmedida,
modelo de grandeza,
perfección en vida:
 
Su piel, delicada y suave
su pelo, exquisito como nube
su canto, mi condena
sus labios, silueta de sirena 
su sonrisa, resplandor que me cautiva
sus palabras, la poesía más adictiva
 
Y sus ojos,
¡oh que bellos ojos!
que al verlos hipnotizan
y al contemplarlos enamoran
 
¡Que grandioso es el destino
que la ha puesto aquí conmigo!
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Quiero Martes, ene 10 2012 

Quiero ser el aire que llene tus pulmones 
quiero ser quien cumpla tus sueños y pasiones
quiero ser la lluvia que inunde tu pensamiento
quiero compartir contigo este sentimiento
 
Quiero ser el alcohol que te embriague en la noche 
quiero ser el sol que te alumbre en el día
que te invite a continuar sin ningún derroche
quiero ser la estrella que te sirva de guía
 
Quiero contigo pasar la vida
quiero ser el ángel que te cuida
quiero de ti perfumarme 
quiero por siempre enamorarme
 
Quiero soñar eternamnte contigo 
quiero ser tu amante y amigo
quiero recostarme en tu regazo
quiero perderme en un abrazo
 
Quiero detener este momento 
para gritarte lo que siento
y dejarte sin aliento
 
Quiero todo esto lograr 
quiero por ti cambiar
quiero a tu lado volar
 
-Quiero ser tu príncipe soñado 
quiero ser el primero que hayas amado
 

Déjate Amar Martes, ene 10 2012 

 
Déjame ser yo mismo
y salir de este eterno abismo
déjame sentir, 
¡déjame vivir!
 
Piedad mujer,
solo te pido piedad,
mi sonrisa es falsedad,
mi risa novedad
 
Ya no quiero estar así,
¡ya no puedo estar así!
el dolor me quiebra
¡me siento una mierda!
 
¿Por qué lo hacéis?
si en mi lugar estuvieses
la vida misma seria tu castigo,
no, ya no puedo ser mas tu amigo
 
Vete de aquí 
tú a quien llamo “mi amada”,
o acércate realmente a mi
y dame esa caricia anhelada 
 
Tan solo quiero amarte
¿acaso no lo entiendes?
¡¿no ha sido suficiente?!
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Buen Karma Domingo, oct 16 2011 

Según el Dalái Lama existen diversas cosas qReue debemos poner en practicamente diariamente para llevar una vida llena de bendiciones.

  • Ten en cuenta que los grandes errores y logros entrañan un gran riesgo
  • Si pierdes, no pierdas la lección
  • Aplica las “3 R”
    • Respetate a ti mismo
    • Respeta a los demás
    • Responsabilizate de tus acciones
  • Recuerda que, a veces, no conseguir lo que quieres es un maravilloso golpe de suerte
  • Aprende las reglas para que puedas incumplirlas cuando conviene
  • No permitas que una pequeña discusión empañe una gran relación
  • Cuando te des cuenta de que has cometido un error toma inmediatamente las medidas necesarias para corregirlo
  • Pasa algún tiempo solo, todos los días
  • Abre los brazos al cambio, pero no abandones tus valores
  • Recuerda que, a veces, el silencio es la mejor respuesta
  • Vive una buena vida honrada. Después cuando seas mayor y mires hacia atrás serás capaz de disfrutarla de nuevo
  • Un entorno de amor en tu hogar es la base de tu vida
  • Cuando no estés de acuerdo con tus seres queridos preocúpate únicamente por la situación actual, no hagas referencias a anteriores disputas
  • Comparte tus conocimientos. Es la única forma de lograr la inmortalidad
  • Se buena con la Madre Tierra
  • Una vez al año acude a un lugar que nunca hayas ido antes
  • Recuerda que la mejor relación es aquella en la que el amor mutuo es la necesidad mutua
  • Juzga tu éxito  en función de aquello a lo que has renunciado para conseguirlo
  • Ama y cocina con absoluto derroche

El Cementerio de los Versos Perdidos Domingo, oct 16 2011 

Este libro de poesía fue escrito por Txus di Fellieto que en lo particular me agrada mucho su forma de escribir. También incluye un CD con los poemas acompañados con música lo cual suena sensacional. Espero les agrade tanto como a mi.

Link CD: http://www.mediafire.com/?jznmgmzqygc

Libro en PDF: Txus Di Fellatio – El Cementerio De Los Versos Perdidos

Te Quiero Siempre Domingo, oct 16 2011 

Ese día decidí salir a leer al parque, era un día nublado y muy tranquilo. Tome asiento y comencé a leer un poco.  Aquellos días prefería estar solo y salir a tomar un poco de aire, porque días atrás habían fallecido mis padres en un trágico accidente de coche, lo que me tenía muy dolido.

De pronto mientras leía, noté que alguien pasó cerca de donde yo estaba lo que me hizo voltear para ver de quien se trataba, era una mujer que paseaba a su perro. La observe detenidamente y al sentir mi mirada me observó y sonrió, al ver su sonrisa sentí como si alguien me estuviera diciendo “ella es para ti, vamos, acércate y salúdala”, fue algo simplemente hermoso e inexplicable. No tuve el valor de acercarme así que solo le devolví  la sonrisa y continúe leyendo.

En ese momento sentí una enorme frustración,  y aquella voz que me había invitado a acercarme ahora me decía “eres un tonto esa era tu oportunidad”. Espere una segunda oportunidad pero no la volví a ver.

Así pasaron los días y yo seguía pensando en esa extraña sensación que tuve al ver a esa chica que había encontrado aquel día en el parque hasta que casualmente mientras yo estaba sentado en la cafetería la vi pasar por la ventana. Ella estaba con unas amigas pero eso no me detuvo a correr y me acercarme a ella.

—     Hola, hace un tiempo te vi caminando por el parque, ¿me recuerdas?

Me miró con un cara extraña y respondió de manera cortante un no. A mí eso no me importo así que intente hablar con ella un poco.

—     Bueno, pues aquel día sentí que tenía que acercarme a ti pero te fuiste y no pude hacerlo, pero el destino creo ha tratado de decirnos algo y por eso te puso de nuevo en mi camino

Ella rió y dijo en un tono sarcástico —Buena frase la usas seguido o acabas de inventarla —

—     Te prometo que no busco nada contigo solo quiero conocerte un poco ¿aceptarías tomar un café conmigo?

—     No, lo siento pero ni siquiera te conozco y vengo con ellas y me están esperando — señalo a sus amigas y camino hacia ellas pero la detuve.

—     Bueno pero ¿podrías darme tu teléfono?

—     Mmm, no lo siento — En ese momento me sentí realmente triste y decepcionado, yo estaba tan decidido pero no había logrado nada. Sólo me quedaba una última pregunta.

—     Entonces al menos dime tu nombre

—     Jessica — Gritó mientras se iba

Regresé triste a casa sin poder sacar de mi mente ese momento, sin esperanza alguna de volver a encontrar a Jessica

Meses después decidí viajar a España para distraerme un poco y hacer mi vida de nuevo. Use el dinero que mis padres me habían dejado de herencia y tome el primer vuelo a Madrid.

Pase los siguientes días viendo anuncios en el periódico buscando trabajo y una casa, en una ocasión encontré algo que me pareció interesante: clases de violín, entre a las clases y salí a comprar un violín. Mientras encontraba en que trabajar y donde vivir me quede en el hotel

Un tiempo después encontré trabajo de mesero, no me iba muy bien con ese trabajo pero con eso conseguí dinero para pagar un pequeño apartamento, nada lujoso pero lo necesario para mí. Todos los días eran monótonos, iba a trabajar comía, regresaba al trabajo, hacia ejercicio o tomaba lecciones de violín, leía un poco y el día acababa.

Hasta que un día mientras trabajaba me encontré con la mayor sorpresa de mi vida que me cambió la vida inmensamente: me encontré con Jessica.

—      ¿Jessica?

—     ¿Y tú eres?

—     Encontrarte dos veces coincidencia, pero tres y hasta en diferente país es algo raro ¿no crees?

—     ¡Ah! Ya te recuerdo, eres el chico que encontré en la cafetería en México

—     Ese mismo, ¿y qué haces en España?

—     He venido de intercambio a estudiar

—     Sonaré algo molesto e insistente pero ¿ahora si me darás tu teléfono?

—     Pues creo que tenias razón en eso de que el destino quiere decirnos algo — Tomo una servilleta y comenzó a anotar — Ten

—     Gracias. Tengo que regresar a trabajar, nos vemos luego

—     Eso espero

Ese día fue memorable, nunca creí que después de tanto tiempo la volvería a encontrar. Regresé y casa y espere al siguiente día para llamar a Jessica.

Por la mañana corrí por el teléfono y llame al teléfono que había anotado

—     Jessica, soy yo el mesero

—     Ah, Hola

—     ¿Quieres salir a tomar algo?

—     Si, por supuesto

Esos momentos con ella fueron los mejores momentos que había tenido en muchos años, y se notaba como ella también se la pasaba bien cuando estábamos juntos. Así que no tarde en volver a invitarla.

—     Jessica, otra vez yo, ¿Cómo has estado?

—     De maravilla

—     Qué bien, me preguntaba si te gustaría ir conmigo al cine

—     Claro, ¿por qué no?

Todos los días estaba con ella incluso hasta me escapaba del trabajar para ir con ella un tiempo, porque vivía tan solo a una cuadra del restaurante. Todo era perfecto con ella, reíamos tanto y nunca terminábamos de hablar, creo que simplemente estábamos locos el uno por el otro.

Y aquella noche, día que nunca olvidare, al llevarla a casa me invitó a pasar. Sin pensarlo me acerqué a ella y la besé, y sin darme cuenta habíamos llegado más lejos, fue algo mágico algo que me hiso darme cuenta que ella era diferente que era la indicada como lo había pensado desde nuestro primer encuentro. Me detuve a mirarla y le susurre al oído

—     Te amo — Esa noche fue perfecta.

A la mañana siguiente Jessica ya no estaba, recorrí todo la casa gritando su nombre hasta que entré al baño y la encontré recargada sobre el lavabo llorando.

—     No me siento muy bien Esteban

—     ¿Qué te pasa? — la abrasé,  me soltó apresuradamente y corrió al retrete para vomitar.

Me preocupe y la intente convencer de ir al hospital pero se negaba diciendo que era solo una pequeña infección o algo parecido. Aunque hoy se que si hubiera aceptado ir al hospital esta historia no hubiera acabado de esa manera. Le deje de dar importancia convenciéndome que efectivamente era una simple infección que pasaría.

Me di cuenta que la relación con Jessica ya era algo serio por lo que renuncie al empleo de mesero y comencé a trabajar con un mejor sueldo en un supermercado. Aunque ya vivía con ella nuestras vidas seguían algo separadas; ella siguió con sus estudios y pasaba gran parte del día en la universidad, yo por mi parte seguía haciendo lo que acostumbraba antes de estar con ella. Pero a pesar de eso teníamos una innumerable cantidad de cosas en común.

Había avanzado en las lecciones de violín así que comencé a componer una canción especialmente para Jessica, tenía pensado tocarla parra ella el día en que le propusiera matrimonio, acompañada de flores y champagne. Pase horas trabajando en eso.

Tiempo después Jessica me contó que se había enfermado otra vez del estomago.

—     ¿Qué tienes?

—     Últimamente me he sentido mareada y con mucho dolor, siento algo.

—     ¿Qué crees que pueda ser?

—     Pues he llegado a pensar que estoy embarazada — Me quede mudo.

Intento con una prueba de embarazo pero salió un resultado negativo, y aún así siguió con problemas y además algo triste por la mala noticia. Insistí en llevarla al hospital pero continuaba negándose a ir. Hasta que al día siguiente sintió una bola en el estomago y un dolor insoportable.

El doctor aun no había diagnosticado nada pero dijo tenía que someterla a algunas pruebas. Los doctore hicieron lo necesario y dijeron que tomara un medicamente y con eso estaría mejor. Jessica continuó mejor.

Seguía trabajando en una sorpresa para pedirle matrimonio, había salido a buscar anillos y ya estaba ahorrando para uno que me había agradado. Y tenía casi todo preparado.

De nuevo Jessica se sentía enferma, y esta vez era peor, ya el medicamento no le calmaba el dolor, La lleve al hospital y espere afuera, Salió el doctor y me dio la peor noticia que he escuchado.

—     Sr. Torres

—     Si, ¿Qué pasa? ¿cómo esta?

—     No queríamos creerlo, pero me temo que teníamos razón desde el principio, ya hemos descartado todas las posibilidades, tiene cáncer en el estomago — al escuchar esas últimas palabras me faltó el aliento, y comencé a llorar.

—     Lo siento mucho señor — Tendremos que operarla

Jessica se acercó a mí y corrí a abrazarla, ambos lloramos sin parar ese día. Programamos la operación inmediatamente, pero desafortunadamente el día de la operación era el mismo día en el que yo había planeado pedirle matrimonio.

Llegó el día de su operación, estaba demasiado nervioso y pasaba todo el tiempo pidiendo que todo saliera bien. Llegamos al hospital, esperamos unas horas y después entro al quirófano. Pase las siguientes dos horas caminando por toda la sala de espera dando vueltas y me la pasaba comiendo no por hambre sino por nervios.

Hasta que después de esa larga espera el doctor se acercó a mí.

—     Señor hemos hecho todo lo posible pero desgraciadamente… — Lo interrumpí y grité llorando — ¡¿Qué le pasó?!

—     …desgraciadamente fue diagnosticado muy tarde y no hemos podido retirar el cáncer, pero lo hemos controlado por un tiempo —

—     ¡¿En donde esta?!

—     Habitación 201

Inmediatamente corrí a la habitación, abrí la puerta de golpe, me acerque a Jessica la besé, y le di la pésima noticia.

—     ¿Voy a morir? – me dijo llorando

—     No digas eso

—     Voy a morir

—     ¡Ya basta no lo repitas! — me eche a llorar y entre mi llanto le dije — no morirás, siempre estarás en mis recuerdos y mi corazón te lo prometo — y la bese.

Ese día cambiaron nuestras vidas completamente. Ella tuvo que estar internada, y yo pase día y anoche a su lado.

Durante meses estuvo en el hospital. Yo intentaba hacerla feliz y que se olvidara de esa horrible enfermedad.  A veces leía algún libro para ella, otras veces el contaba chistes y en una ocasión muy especial me pidió un favor

—     Esteban, llévame afuera, ya estoy cansada de estar solo acostada en esta horrible cama

—     No puedo hacer eso

—     Por favor ya solo me queda poco tiempo, necesito salir y al menos recordar como es el cielo.

No me puede negar a la suplica de mi agonizante novia así que salimos a escondidadas de las enfermeras y la lleve en mi auto hasta un parque en el centro de la ciudad.

—     ¿Sabes  que me recuerda este lugar?

—     ¿El día en que nos vimos por primera vez?

—     A veces vengo aquí a recordar ese hermoso día, y aún  sigo sin entender cómo es posible que después de tanto tiempo te volviera a ver. Ese día yo había perdido la esperanza de poder estar con esa mujer que yo supe desde el principio que era hecha para estar a mi lado.

—     A veces yo también me lo pregunto. Pero creo que simplemente el destino tiene preparado para nosotros una persona que nos va a acompañar toda la vida y está hecha especialmente para eso.

—     Oye, te tengo una sorpresa.

Corrí al auto y saque de la cajuela mi violín y el anillo que había comprado para proponerle matrimonio. Saqué el violín del estuche, me acerqué a unas flores y las arranqué.

Comencé a tocar la canción que le había compuesto  y le entregué las flores.

—     Tenía pensado tocar esta canción en una ocasión muy especial, pero esa odiosa enfermedad arruinó todos mis planes. Lo que quería hacer es llevarte una serenata, llenar la casa de rosas, beber un poco de champagne y pedirte si quisieras ser mi esposa — Le acerqué el anillo, la vi a los ojos y le sonreí. Ella comenzó a llorar

—     ¡Por supuesto que quiero ser tu esposa! Pero pronto moriré

—      Por supuesto que no, ya verás que estarás mejor y  podremos casar —  La abrase, la bese y unas horas después de estar hablando caímos dormidos en una banca del parque.

Desperté por la mañana, le hable a Jessica y al moví pero no reaccionó. Estaba muerta. La tomé en mis brazos y lloré sin parar, la besé y le dije al oído.

—     Te amo

Llame a una ambulancia y la llevaron al hospital donde había estado internada. Les explique que había pasado y porque me la había llevado. Ellos me indicaron que Jessica había dicho que me dieran unas cosas el día en que ella muriera, y me entregaron una pequeña caja.

Cuando  llegué a casa abrí la caja y vi que tenía adentro. En ella había fotos, y algunos regalos que le había dado, pero lo más importante era una nota que decía lo siguiente:

“Te dejo esto para que siempre me lleves en tu corazón y en tus recuerdos como me lo prometiste.

Es mi momento de marchar, no llores y vuélvete a enamorar que quiero verte sonreír. Yo jamás te olvidaré. Te cuidaré desde aquí y si nos volvemos a ver solo abrázame para sentirte cerca. Y ahí cosas que no te dije en vida como cuando me preguntabas cuanto te quería  yo: Te quiero siempre mi amor.

¡Adiós Esteban!

Jessica”

Siempre (Adiós Dulcinea Parte II) -Mago de Oz

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